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Educación que mezcla los valores tradicionales con la enseñanza moderna.

TEMA: LA ANOREXIA Y LA BULIMIA, DOS CARAS ENFERMAS DE UNA MISMA MONEDA.

Ps. Jose Fernando Bustamante Champac
Psicoterapeuta especializado en
psicoterapia cognitivo comportamental y
modificación de conducta.

Coordinador de tutoría y Orientación Educativa
COLEGIO LA MERCED

Los trastornos alimentarios presentan como características básica, una preocupación sostenida por la malformación del cuerpo, enfocado en la gordura, sobre peso o algún elemento de la alimentación que traiga como efecto la alteración de la imagen corporal, esto trae como consecuencia la restricción de alimentos o las conductas de purga, muy comunes en la actualidad en los adolescentes, prevaleciendo sobre todo en la figura femenina, cabe resaltar que dichas conductas de restricción someten a los adolescentes y jóvenes a una mala salud física y también psicológica. Se preguntarán los padres de familia, en que momento los cuidados personales de la alimentación o los hábitos alimentarios llegaron a ser parte de una enfermedad psíquica, pues cuando estos cuidados se convierten en patrones obsesivos que desorganizan la vida de nuestros hijos, exponiendo su salud y su vida en general, los que antes eran cuidados como dietas, ejercicio o purgas, se convierten en conductas de riesgo, llegando incluso a tomar la propia vida del paciente. Por los motivos antes expuestos es sumamente necesario la intervención especializada para el paciente y la familia, la psicoterapia va enfocada principalmente a restaurar la salud, a través de la modificación conductual, abarcando los aspectos cognitivos, emocionales y conductuales de este tipo de trastorno.
Es sumamente importante saber y entender que estos comportamientos patológicos no son una moda, un juego o un capricho y no pueden ser tratados o solucionados como eventos simples que se corrigen con un grito, una riña, una privación material o simplemente una consecuencia social, pues su alcance abarca mucho más y sus consecuencias suelen ser más peligrosas de lo que se cree.
La anorexia nerviosa por ejemplo presenta características específicas en cuanto a su identificación, a nivel cognitivo encontramos que las cogniciones principales son un marcado rechazo por mantener un mínimo peso en el cuerpo, un miedo marcado a ganar peso, una distorsión en la percepción de la imagen corporal, a nivel emocional encontramos compromisos de cuadros ansiosos, depresivos y de desregulación emocional; a nivel comportamental el DSM IV ha descrito dos sub tipos: El tipo restrictivo y el tipo purgativo, pero a esta sub división se le agrega el comportamiento de ejercicio en la mayoría de los casos donde la finalidad es mantener un bajo peso, en algunos casos específicos los pacientes usan los atracones y la posterior purga bajo la compensación de la pérdida de peso, como se podrá observar la composición de dicho trastorno es más complejo de lo que se piensa y es justamente sus combinaciones y mixturas lo que lo cada vez lo hace más difícil de tratar. La Bulimia Nerviosa sin embargo se caracteriza por episodios de atracones e impulsos incontrolados por comer, usando el método purgativo para compensar el comportamiento del atracón, lo peculiar de este tipo de trastorno es que el comportamiento purgativo normalmente mantiene un orden seguido del atracón, en muchos casos suele estar acompañado de ejercicio y el uso de laxantes y diuréticos que llevan al paciente a pasar largo tiempo en los baños o en su cuarto en total privacidad, se debe agregar además que en la bulimia también se pueden apreciar dos sub tipos, el de tipo purgante y el de tipo no purgante, haciendo mención específicamente al uso de comportamientos compensatorios a la idea de sobre peso. Por otro lado debe entender usted que los manuales diagnósticos nos indican un trastorno alimentario no especificado, que abarca diferentes características de la bulimia y la anorexia, y que no necesariamente cumplen estrictamente con los criterios de los espectros ya explicados, que los hacen más ocultos y difíciles de detectar, pero que si incluyen componentes patológicos en diferentes áreas del comportamiento que podrían tener igual o mayor gravedad que lo antes mencionado, por lo que la observación de la familia y los cuidadores debe ser especifica en los hábitos alimentarios, sobre todo de los adolescentes y niños.
Sabiendo de manera general el funcionamiento de este tipo de trastornos, explicamos que la terapia cognitiva comportamental viene realizando estudios enfocados en el tratamiento desde los años 60, entendiendo que el comportamiento patológico busca compensar la sensación de sobre peso y las cogniciones derrotistas del paciente, que normalmente genera un patrón cíclico del comportamiento de vomitar o laxarse y justamente ese tipo de comportamientos son los que la terapia busca tratar, generándose el refuerzo permanente de tipo negativo en el paciente, es por ello que la conducta evitativa se convierte en un parámetro repetitivo sustentado en la percepción de la imagen corporal.
Las técnicas conductuales son básicas para Modificar ese tipo de patrón conductual, es por ello que se sugiere el trabajo en la “planificación de comidas”, donde se le enseña al paciente organizar los recursos de alimentación, introduciendo en el paciente el sentido de autocuidado regulado, normalmente ayudando al paciente con un especialista en alimentación (Nutricionista), este tipo de técnicas permiten psicoeducar al paciente, reestructurando sus ideas erróneas sobre la comida y el peso. Esta técnica también busca ayudar al paciente a regular su estado de salud. Otra técnica importante que se suele usar para para el trabajo con los patrones de alimentación, es la técnica de “Exposición con prevención de respuesta” donde se trabajan usando gradualmente los alimentos que los pacientes mencionan como prohibidos, haciendo una jerarquía para avanzar de manera regulada y gradual, con el fin de ayudar al paciente en su patrón de alimentación, fundamentalmente estas técnicas están enfocadas en las ideas del paciente en base a los contenidos de los alimentos, se debe usar también técnicas para la modificación de la conducta de comer, se enfoca en el control del estímulo, empleado para el control de los atracones, reduciendo los estímulos ambientales que podrían provocar los atracones, el enseñar al paciente a regular la velocidad con la que come, organizar las porciones, separar los cambios de peso de la percepción del cuerpo, usar los objetivos de plazo determinado y seguir el horario de alimentación, se debe tener en cuenta que los objetivos terapéuticos están sujetos a las contingencias del refuerzo operante, generando en el paciente el sentido de consecuencia ante el cumplimiento de los objetivos antes mencionados.
Como objetivo de inhibición se usa la técnica de prevención de respuesta, como ya se dijo antes dicha técnica obedece a un procedimiento muy parecido a la desensibilización, donde se respetan los tiempos de una hora para ingerir alimentos y dos horas para inducir al paciente a la relajación, trabajando tanto la regulación conductual como la reestructuración, asociando la ansiedad a la búsqueda de la purga y los pensamientos de miedo a la búsqueda de escape.
Además se menciona que la técnica de “Exposición a la tentación con prevención de la Respuesta” es importante mencionarla ya que esta técnica trata de eliminar los comportamientos purgantes, basada en un modelo de extinción, puede usarse para modificar los atracones, es importante el apoyo del paciente para la formación de jerarquías, estos estas jerarquías son el orden de los estímulos que generen la conducta a tratar, puede abarcar las cogniciones, estímulos ambientales y emocionales, se usan para hacer la exposición en vivo, para evaluar la fuerza del impulso para atracarse, de esa manera se le enseña al paciente buscar estímulos incompatibles para evitar también los estímulos ambientales inevitables.
Como se ha podido revisar los principales procedimientos conductuales son importantes para mantener el control en los comportamientos principales de los trastornos alimentarios, sin embargo es de suma importancia los procedimientos cognitivos ya que busca modificar las creencias irracionales a través de la detección de cogniciones erróneas y alterar las actitudes que predisponen al paciente al trastorno, como lo mencionaría en el esquema propuesto por Fairburn (1981), donde se explica que dicho procedimiento está enfocado en Educar, Reestructurar y prevenir recaídas, se usa el modelo propuesto por Beck (1976), y se enseña al paciente a identificar y registrar sus propios pensamientos y buscar la sustitución de los mismos, se usa las verbalizaciones racionales y la modificación de distorsiones cognitivas asociadas al trastorno.
Es evidente que la anorexia y la bulimia no es un juego y que el tratamiento especializado es complejo, se propone un programa estructurado para la atención de casos de trastorno alimentario, resalta los 3 niveles de atención incluyendo el internamiento, genera además grupos de trabajo de avances según fases de tratamiento, se usa la técnica de planificación de comidas, exposición con prevención de respuesta, grupo de apoyo familiar, grupo de trabajo de la imagen corporal, grupo de terapia cognitivo conductual, terapia individual y terapia familiar, el programa además incluye sesiones especificas ya antes mencionadas y explicadas. Así mismo es importante que los pacientes que van a consulta ambulatoria también se agreguen a los grupos o puntos antes mencionados a fin de brindar una mejor atención a las necesidades del paciente.
Es importante mencionar que el tratamiento de los trastornos de conducta alimentaria en su mayoría son en internamiento, esto debido a que las consecuencias de esta dificultad, son evidentemente condiciones de peligro físico para el paciente, es por ello que en el programa de atención a pacientes que serán internados, es necesario que este y la familia conozcan y acepten las condiciones que ameritan el alta, en la mayoría de casos se usan contratos de tratamiento, como ya se mencionó la hospitalización parcial y la consulta ambulatoria son normalmente los derivados del trabajo en la fase de internamiento, entendiendo que es la Anorexia nerviosa el cuadro más complejo. Por otro lado la terapia cognitivo conductual en su tiempo de atención es variante según el caso y la gravedad, aun los estudios no han establecido un tiempo determinado para estos casos.
Resulta interesante mencionar que es la terapia cognitivo comportamental que presenta de una manera ordenada los procedimientos y criterios para intervenir con este tipo de pacientes, es en principio la modificación de conducta (Cognición, emoción y conducta motora) la fundamentación del proceso de mejora del paciente, así mismo es importante decir que los estudios sobre la bulimia nerviosa han dado más alcances y mayores luces a la programación del tratamiento; no así los estudios sobre la anorexia, cuyo trastorno parece ser más complejo y mucho más peligroso.

Artículos que ayudarán en la formación de sus hijos, Gracias por su atención

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